El derecho civil es la rama del derecho que, en general, regula el estado civil de las personas, la propiedad y los demás derechos reales, las obligaciones y contratos, las relaciones de familia y las sucesiones, entre otros aspectos relativos a la vida ciudadana, de ahí su carácter de civil. El derecho civil tiene naturaleza privada.

El derecho civil se divide en cuatro grandes ramas:

  • La parte general: Se encarga del derecho subjetivo en general, la nacionalidad, el domicilio, la adquisición y extinción de la personalidad civil.

  • El derecho de obligaciones y contratos: Relativo a la responsabilidad contractual y extracontractual y régimen jurídico general y especial de las obligaciones y los contratos.

  • Los derechos reales: Sobre la propiedad y posesión, derechos reales de goce, de adquisición preferente y de garantía, con especial atención al derecho hipotecario.

  • El derecho de familia y las sucesiones: Se ocupa de la regulación del matrimonio, relaciones entre los progenitores y los hijos, derecho de alimentos, herencias y distintos modos de suceder.

Tipos de procedimientos civiles:

  • Juicio ordinario: Se acudirá a este procedimiento, cualquiera que sea su cuantía, en relación con los asuntos que establece el artículo 249 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), siendo algunas de estos relativos a derechos honoríficos de las personas, impugnación de acuerdos sociales, demandas en materia de competencia desleal, en relación con las condiciones generales de la contratación, asuntos de arrendamiento urbanos y rústicos, etc. También se acudirá a este procedimiento cuando la cuantía exceda de 6.000€ y aquéllas cuyo interés económico resulte imposible de calcular, ni siquiera de modo relativo.

  • Juicio verbal: Se acudirá a este procedimiento, cualquiera que sea su cuantía, en relación con los asuntos que establece el artículo 250 de la LEC, siendo algunos de estos asuntos los de reclamación de cantidades, recuperación de la plena posesión de una finca rústica, en relación con derechos reales inscritos en el Registro de la Propiedad, etc. También se acudirá a este procedimiento cuando la cuantía de la demanda no exceda a 6.000€, y no se tenga que acudir al juicio ordinario.

  • Juicio monitorio: Es un procedimiento especial previsto para reclamar cantidades de cualquier importe cuando la deuda conste en algún tipo de documento.

  • Juicio cambiario: Es un procedimiento especial por el que se pretende el cobro de una letra de cambio, un cheque o un pagaré que reúnan los requisitos previstos legalmente.

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